lunes, 15 de septiembre de 2008

CONFIGURACIÓN DEL SENTIDO DE LA CALLE 45 DE BUCARAMANGA

S. Robi. Síncopa (Bucaramanga, 2008).
CONFIGURACIÓN DEL SENTIDO DE A CALLE 45 DE BUCARAMANGA. Proyecto de investigación para un análisis semiótico.
Claudia Mantilla,Comunicadora social, estudiante e investigadora de la Maestría en semiótica y del grupo de investigación CUYNACO (Cultura y narración en Colombia), Universidad Industrial de Santander.
Tomado de Revista S, órgano de difusión de la Maestría en semiótica, Universidad Industrial de Santander, Vol. 2, No. 2, junio de 2008, p. 151-156.

El semiólogo Armando Silva, en su proyecto Imaginarios Urbanos en América Latina, explica que “los imaginarios urbanos son generados por los propios ciudadanos a partir de sus ideas y representaciones de la ciudad, de sus relaciones con ésta y, de las formas en que habitan y practican su condición urbana” (Silva, 1992). En el Dictionnaire des méthodes qualitatives en sciences humaines (Diccionario de métodos cualitativos en las ciencias humanas), dirigido por Alex Mucchielli (2004), el imaginario “designa una suerte de banco de todas las imágenes posibles, pasadas, presentes y por venir”, una forma de actividad mental en la que el imaginario irrumpe en la realidad, en las percepciones y en las representaciones del mundo, ya sea de manera individual o social.
Los productos de la función imaginaria incluyen las caras y los reversos, los fantasmas, los mitos, las utopías, las representaciones colectivas, las ideologías y las creencias que afloran en el discurso y todos ellos están vinculados al sentido común. Así, un imaginario se opone a la realidad objetiva, pero no se opone a la conciencia que nos permite conocer el mundo; es decir, el imaginario hace parte de la riqueza cognitiva que permite interpretar el mundo y leer la realidad por parte de los actores sociales que la construyen y la expresan.

A partir de estos antecedentes en la investigación científica, la presente propuesta de investigación plantea un acercamiento, desde la semiótica, a las percepciones e imaginarios de los habitantes y transeúntes de la calle 45 de Bucaramanga. Para ello, se realizará un seguimiento de estas figuraciones en una serie de relatos orales que recogen la vida intensa que nutre dicha calle. El objetivo propuesto es el de determinar cómo se configura el sentido de la dicotomía vida/muerte en la calle 45 de Bucaramanga a través de los discursos de sus habitantes y transeúntes. Con ello, se tendrá que señalar las transformaciones que ha experimentado la calle 45 de Bucaramanga, en el tiempo, según las percepciones enunciadas por los informantes, y, por otra parte, establecer los sentidos que entran en juego al habitar, recorrer y vivenciar la calle 45 de Bucaramanga.
El estudio tomará en cuenta el modo en que son enunciadas las construcciones cognitivas, afectivas y actanciales, por parte de los habitantes y transeúntes de la calle 45, algunos espacios como el Cementerio Central, el Parque Romero, la Cárcel Modelo, el Hospital psiquiátrico san Camilo y la calle 45 en general. Con esto, se tiene claro que la fuente primordial de la información son productos que resultan de actividades de enunciación realizadas por informantes al interior de grupos focales. Éstos serán seleccionados a partir de la observación directa del escenario urbano y de la recopilación y selección de testimonios, con los cuales se aspira a diseñar un corpus de análisis que trace un sistema más o menos completo de semejanzas y diferencias en torno a la pregunta central de investigación: ¿Cómo, en los discursos de habitantes y transeúntes de la calle 45 de Bucaramanga, se configura el sentido de la dicotomía vida/muerte asociada a este espacio urbano?
La calle 45 de Bucaramanga
La concepción y diseño de la calle 45 vinculó, desde sus orígenes, espacios ligados a la celebración de la vida y de la muerte. Así, algunas obras notables debió Bucaramanga a la piedad y celo apostólico del párroco doctor José Ignacio Martínez quien, consagró sus cuidados al mejoramiento del Campo-santo, para lo cual, hizo construir una capilla que, aunque muy pequeña, servía para depositar los cuerpos y para celebrar la misa el día de difuntos (García, 1994).
Sin embargo, la pregunta por la configuración del sentido de la dicotomía vida/muerte en dicha calle, desde una perspectiva semiótica, plantea una proyección cualitativa que trasciende el espacio físico de la calle, muchas veces limitado a un marco institucional que determina el por qué o el para qué de una edificación. Analizar más allá de las determinaciones institucionales permite reconocer, a partir de lo que expresan los informantes en tanto que actores sociales de la vida cotidiana de la calle 45, nuevas formas de percibir, usar y evocar la ciudad: En todas las ciudades sus habitantes tienen maneras de marcar sus territorios. No es posible una ciudad gris o blanca que no anuncie, en alguna forma, que sus espacios son recorridos y nombrados por sus ciudadanos. De este modo, tendríamos, al menos, dos grandes tipos de espacios por reconocer en el ambiente urbano: uno oficial, diseñado por las instituciones y hecho antes de que el ciudadano lo conciba a su manera; otro que, propongo llamar diferencial, que consiste en una marca territorial que se usa e inventa en la medida en que el ciudadano lo nombra o inscribe (sic) (Silva, 1992: 55).
Percibir, usar y evocar serán actividades importantes para orientar nuestra inmersión en las distintas estrategias enunciativas de los informantes para expresar cómo conciben la calle 45 de Bucaramanga, cómo surgen las figuras asociadas a la memoria personal y colectiva, cómo se apropian, valoran y cómo afirman conocer este espacio urbano.
Dado que “no hay percepción sin recuerdo” (Halbwachs, 2004: 319), hablamos de nuestros recuerdos para evocar las experiencias y el sentido dado a ellas; en este proceso el lenguaje define claramente su función, lo mismo que cualquier sistema de convenciones sociales que lo acompaña: con ellos se significa y se comunica la reconstrucción de cada momento nuestro pasado. De este modo, “un recuerdo es tanto más fecundo cuando reaparece en el punto de encuentro de un gran número de marcos sociales de la memoria que se entrecruzan y se disimulan entre ellos” (Halbwachs, 2004: 323). Por ejemplo, cuando un informante dice: La 45 representa dos partes, la de afuera, la del Parque San Pío, la de las apariencias, lo que engaña; y la de adentro, la del Hospital psiquiátrico san Camilo para abajo, que es un cuento muy diferente, es lo que realmente es la ciudad, lo que de verdad tiene por dentro.
Tenemos que en el enunciado aparece la tensión entre dos modos de existencia de una misma realidad (todo lo largo de la calle que atraviesa la ciudad), percibidas cada una según una delimitación espacial precisa a la que corresponden unos valores ubicados en una línea cuyos polos son la verdad y la apariencia. La verdad es lo interno y oculto, lo simulado, lo que se encuentra desde el lugar de ubicación del hospital hacia “abajo” o hacia el oeste de la calle y de la ciudad; la apariencia es lo externo y exhibido, lo que se ostenta y se ubica en la dirección este de la calle y de la ciudad.
Dicha enunciación se alimenta del recuerdo y la vivencia del informante, actúa como el contenido de la predicación sobre la realidad (lo que el discurso actualiza), pero ésta predicación, este decir sobre el espacio urbano, aparece como una mediación en la que el hablante acomoda, y hace coherente, cognitivamente, la complejidad y heterogeneidad de lo que realmente ocurre en la calle (en lo realizado del mundo natural).
En este orden de ideas, comprender la organización interna del discurso de los habitantes y transeúntes de la calle 45 de Bucaramanga, de una parte, y el modo en que esa organización configura nuevos y variados sentidos en torno a la dicotomía vida/muerte (estas asociadas, en primera instancia, con espacios como el cementerio, el hospital psiquiátrico, los centros de asistencia sanitaria, la prisión, los templos, etc.) serán los desafíos propios de nuestro análisis semiótico.
La pregunta por la configuración del sentido de la dicotomía vida/muerte en la calle 45 de Bucaramanga permite explorar nuevos interrogantes que se desprenden de lo expuesto hasta aquí, tales como: ¿de qué manera se contraponen la Bucaramanga del pasado y la del presente con respecto de la memoria colectiva y personal configurada con esta calle?, ¿qué escenas de otros tiempos sigue albergando esta calle a través de los discursos de sus habitantes y de las marcas arquitectónicas de su estructura, por ejemplo?, ¿cuáles son los sentidos que entran en juego al habitar, recorrer y experimentar la calle 45 de Bucaramanga? Se trata de todo una forma de vida cultural que se puede describir a partir de los relatos de los informantes, elaboraciones en las que se despliegan polifonías narrativas.
¿Por qué la 45?
La calle 45 de Bucaramanga atraviesa la retícula de la ciudad, ella es un espacio de comunicación por excelencia, un gran sistema de significación que valdría la pena desentrañar, no sólo por estar poblada de una gran diversidad de actores y de prácticas semióticas, de múltiples sentidos, sino también por las rápidas transformaciones que ha experimentado y experimenta y que, de alguna manera, significan los cambios de la ciudad y las sensibilidades de sus habitantes.
La 45 alberga tensiones realmente significativas entre la vida y la muerte, la salud y la enfermedad, la libertad y la privación, la cordura y la locura, lo que remiten a las relaciones de oposición dentro de las relaciones de un sistema, propuestas por Saussure, y que evidencian la solidaridad e interdependencia de los elementos que participan en la organización de la significación; estas relaciones de figuras, de valores y de contenidos giran alrededor de la dinámica de las identidades asociadas al espacio de vida personal y comunitaria, además de que la constitución de dicotomías, como vida/muerte, salud/enfermedad, libertad/privación, corresponden, desde una perspectiva antroposemiótica, a un anclaje de la naturaleza humana no sólo en lo local, sino también en lo universal.
El resultado de esta investigación servirá, además de permitir una descripción científica de operaciones de enunciación (como problema de la semiótica) y de la percepción de un espacio urbano, para recrear una serie de crónicas radiales que, desde una perspectiva documental, den cuenta de las distintas maneras en que transeúntes y habitantes de la calle 45 se apropian de este lugar, lo usan y lo evocan como parte de sus experiencias de vida.
El lugar, el espacio
Conviene recordar las nociones de lugar y de espacio propuestas por Michel de Certeau para reafirmar el carácter significativo de la calle 45 y dibujar el papel de transeúntes y habitantes en este lugar. Para Certeau (1999), el espacio es un lugar practicado”, un “cruce de elementos en movimiento”, donde los caminantes son los que transforman en espacio la calle geométricamente definida como lugar por el urbanismo. Marc Augé (2000) advierte que en este paralelo, entre el lugar como conjunto de elementos que coexisten en un cierto orden y el espacio como animación de estos lugares por el desplazamiento de un elemento móvil, corresponden varias referencias en el campo de la investigación.
La primera de ellas es a Merleau Ponty, quien, en su Fenomenología de la percepción, distingue el espacio geométrico del espacio antropológico, éste considerado como el espacio existencial de un ser esencialmente situado en relación con un medio. La segunda referencia es a la palabra y al acto de locución: El espacio sería al lugar lo que se vuelve la palabra cuando es hablada, es decir, cuando está atrapada en la ambigüedad de una ejecución, mudada en un término que implica múltiples convenciones, presentada como el acto de un presente (o de un tiempo) y modificada por las transformaciones debidas a vecindades sucesivas. La tercera referencia deriva de la anterior y privilegia el relato como trabajo que, incesantemente, transforma los lugares en espacios o los espacios en lugares.
Esta propuesta de investigación privilegia el lugar del sentido inscrito y simbolizado, es decir, el lugar antropológico. Naturalmente, es necesario que este sentido sea puesto en práctica. La noción de lugar antropológico incluye tanto los recorridos como los discursos que allí se sostienen y al lenguaje con que se hacen, lo cual, resulta absolutamente pertinente tratándose de relatos orales recogidos “in situ”.
Afirma García Canclini que “la ciudad se concibe tanto como un lugar para vivir, como un espacio imaginado” (1991), en este sentido, las representaciones simbólicas y los imaginarios enriquecen las prácticas culturales y permiten comprender cómo “la aparición de una ciudad imaginada de naturaleza etérea y cercana a las mentalidades sociales se sobrepone muy fuertemente a la ciudad física, transformándola desde el aire” (Silva, 2000).
BIBLIOGRAFÍA
AUGÉ Marc (2000). Los no lugares, espacios del anonimato. Una antropología de la sobremodernidad. Editorial Gedisa.
GARCÍA CANCLINI Néstor (1991) “Ciudad sin mapa, desurbanización, patrimonio y cultura electrónica”. Ponencia presentada en el Seminario Las Ciudades Latinoamericanas del Futuro. Instituto Internacional de Medio Ambiente de Buenos Aires. México 2000.
CEPEDA Gladyz y MÚJICA Gladyz (2000). « La visión del mundo y de sí del entrevistado desde un análisis crítico del discurso» en Discurso y Sociedad. Gedisa. Volumen 2 – No 3 – Septiembre.
FONTANILLE Jacques y ZILBEBBERG Claude (2004). Tensión y significación. Lima : Universidad de Lima, Fondo de Cultura Económica, (1998).
GARCÍA, José Joaquín (1944). Crónicas de Bucaramanga. Bucaramanga: Imprenta del Departamento.
GEERTZ Clifford (1994). Conocimiento local. Ensayos sobre la interpretación de las culturas. Barcelona : Paidós.
HALBWACHS Maurice (2004). Los marcos sociales de la memoria. Barcelona: Anthropos.
LANDOWSKI Eric (1993). La sociedad figurada. Ensayos de sociosemiótica. Fondo de Cultura Económica. Universidad Autónoma de Puebla.
LOTMAN Iuri M. (1996). La semiosfera I. Semiótica de la cultura y del texto. Madrid: Cátedra, Frónesis y Universidad de Valencia.
MUCCHIELLI Alex (sous la direction) (2004). Dictionnaire des méthodes qualitatives en sciences humaines. París : Armand Colin, 2a. ed.
SILVA, Armando (2000). Imaginarios Urbanos. Bogotá: Tercer Mundo.
CERTEAU, Michel (1999). La invención de lo cotidiano. México: Universidad Iberoamericana.

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