lunes, 24 de diciembre de 2007

SUBJETIVIDADES CRÍTICAS, CIUDADANÍAS ACTIVAS. REFLEXIONES SOBRE EDUCACIÓN CÍVICA PARA UNIVERSITARIOS, por Paloma Bahamón Serrano

Desplazados, por Arco Selas


Paloma Bahamón Serrano, socióloga de la Universidad Nacional de Colombia, especialista en Derechos Humanos de la Escuela Suprior de Administración Pública. Candidata a magíster en Semiótica de la Universidad Industrial de Santander (UIS). Docente del departamento de Estudios Sociohumanísticos de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB) Correo electrónico: pbahamon@unab.edu.co
Resumen: Teniendo en cuenta reflexiones kantianas sobre la minoría de edad, el documento se propone explicar cuál es la actitud de los estudiantes de universidad privada frente a la ciudadanía. Se señalan las dificultades para la construcción de subjetividad en los jóvenes colombianos, desde un sentido hegeliano (individualismo, derecho de crítica, autonomía de la acción y filosofía idealista), los posibles causantes de la situación (sistema educativo, impacto cultural del narcotráfico y medios de comunicación que promueven el consumismo) y sus implicaciones en la actitud hacia el conocimiento y la política. Finalmente, se formulan opciones para educar en ciudadanía desde la conexión de la subjetividad con el entorno.
Summarize: Keeping in mind reflections of Kant on the age minority, the document intends to explain which the attitude of the students of private university is in front of the citizenship. The difficulties are pointed out for the construction of subjectivity in the Colombian youths, from a sense hegeliano (individualism, critic right, autonomy of the action and idealistic philosophy), the possible constituents of the situation (educational system, I impact cultural of the drug traffic and media that promote the consumerism) and their implications in the attitude toward the knowledge and the politics. Finally, options are formulated to educate in citizenship from the connection of the subjectivity with the environment.
Palabras claves: ilustración, ciudadanía, educación, juventud, universidad, subjetividad, crítica, Catolicismo, narcotráfico, comunicación, Constitución
Passwords: illustration, citizenship, education, youth, university, subjectivity, critic, Catholicism, drug traffic, communication, Constitution



Pobre, irremediablemente pobre, es quien ni siquiera
se da cuenta de ello y espera que otros
le concedan su emancipación.
Doris Lamus Cañavate (1)
Un estereotipo cultural maniqueo con mucha fuerza en el imaginario colectivo sostiene que los estudiantes de la universidad privada son superfluos y los de la pública, vándalos. Aunque se trate de una generalización, si existe una tendencia por parte de jóvenes que cursan estudios superiores a entregar la conciencia y la capacidad de toma de decisiones a otros.
Kant califica como ausencia de ilustración, o minoría de edad a este comportamiento y al respecto señala que
la pereza y la cobardía son las causas de que la mayoría de los hombres, después de que la naturaleza los ha librado desde tiempo atrás de conducción ajena, permanezcan con gusto como menores de edad a lo largo de su vida, por lo cual les es muy fácil a otros el erigirse en tutores ¡Es tan cómodo ser menor de edad! Si tengo un libro que piensa por mí, un pastor que reemplaza mi conciencia, un médico que dictamina acerca de mi dieta y así sucesivamente, no necesitaré esforzarme (2)
Si bien, algunos estudiantes de la universidad pública están asumiendo el esquema de la superficialidad y la apatía ciudadana, que aún es más frecuente en la universidad privada, otros siguen cayendo en las garras de sectas políticas que les ahorran la responsabilidad de asumir un criterio llenándoles la cabeza de consignas panfletarias y en desuso que se materializan muchas veces en acciones de protesta peligrosas y estériles como el tropel. A esta situación se ha referido el sociólogo Lewis Coser
La sociedad moderna, igual que la sociedad tradicional, sigue engendrando grupos y organizaciones que, en contradicción con las tendencias dominantes, demandan la adhesión absoluta de sus miembros, y pretenden abrazar toda su personalidad dentro de su círculo. Éstas podrían denominarse "instituciones voraces", ya que exigen una lealtad exclusiva e incondicional y tratan de reducir la influencia que ejercen los papeles y los estatus competidores sobre aquellos a los que desean asimilar por completo. Sus demandas, en cuanto a la persona, son "omnívoras"(3).
Para el caso de la universidad privada, el ‘dejar que otros piensen y decidan por uno’ se evidencia en desconocimiento del entorno sociopolítico y la insensibilidad social de los jóvenes que viven en una burbuja tecnológica tan sumergidos en sus Ipods, MP3 o messenger que apenas se asoman al país para alimentar su pasividad, a partir de lo que muestran los instrumentos de información más formales y acríticos.
La reflexión sobre este tema es pertinente en la medida en que la ausencia de ilustración implica serias repercusiones en nuestro modelo democrático pues, ¿cómo construir nación desde el pluralismo de voces sin consolidar primero la individualidad a través del espíritu de crítica?
En una sociedad como la nuestra con una visible pasividad, capaz de soportar toda infamia, a decir de William Ospina (4), donde las personas prefieren rebuscarse individualmente la solución antes que resolverla colectivamente o de exigírsela al Estado, ¿qué diferencia hace la apatía y el conformismo de los jóvenes si, al parecer, la pereza y la cobardía a las que se refiere Kant son un mal generalizado en nuestro país?
Salvo algunos períodos excepcionales recientes, como el movimiento por la Constituyente a principios de los 90, el comportamiento del colombiano en cuanto a movilización ciudadana es apático y esa conducta adulta se refleja en la actual generación con una marcada tendencia a ser ahistóricos, agnósticos y apolíticos.
Sin embargo, existen tutores directamente responsables del hecho: los planes de reformas educativas basados en el Informe Atcon de la Alianza para el progreso, el impacto cultural del narcotráfico, los nuevos bríos que dio el Neoliberalismo a la sociedad de consumo, la realidad virtual y la propuesta de identidad juvenil que crean ciertos medios de comunicación a petición de sus patrocinadores.

Ahistóricos, agnósticos y apolíticos

Este escrito se basa en una investigación en curso (5) y en la vivencia empírica de la docencia universitaria. Con base en ello, se afirma que el nivel de descontextualización histórica del estudiante de universidad privada promedio es alto, hecho que no es puramente accidental porque a partir de la década de los sesenta, gran parte de las reformas educativas impartidas por el Estado estuvieron en inspiradas por las directrices de la Alianza para el Progreso, el proyecto del presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy (1960-1963) para ejercer un control político en América Latina y apaciguar la fiebre por el marxismo leninismo de ese entonces.
Una de las herramientas de dicho proyecto fue el Informe Atcon, publicado en Tegucigalpa en 1961. Este documento recogió las formulaciones de Rudolph Atcon, asesor de la Casa Blanca, sobre cuestiones universitarias entre las cuales se destacan:
Transformar la universidad estatal en una fundación privada totalmente autónoma y financiada por grandes fortunas individuales o corporativas.
bligar a los alumnos a trabajar mucho con el fin de que no les quedara tiempo libre para retozos políticos ni para preocuparse por cuestiones no universitarias, porque con su rebeldía y sus lemas revolucionarios se habían convertido en una fuerza negativa dentro del orden social latinoamericano.
Establecer matrículas altas para conjurar huelgas universitarias, evitar la participación estudiantil en la conducción de la universidad para que los altos cuerpos directivos tuviesen libertad para proponer medidas impopulares pero necesarias (6).
El informe también inspiró reformas en la educación media. Estrategias como la promoción automática, la calificación por logros, la integración de áreas específicas de las ciencias humanas en un solo bloque y el descuido en el fomento de la lectura, paulatinamente se fueron implementando desde la década del setenta, arrojando cada vez más estudiantes a las universidades con dificultades lecto escritoras, incapacidad para conceptualizar y nociones sumamente básicas y acríticas de la historia y la realidad. Adolescentes por ejemplo, que afirman con desparpajo que Marx vivió en la Edad Media, que el pensamiento de Weber se basa en ideas y que la guerrilla y los paramilitares son lo mismo (7)
El problema no sólo radica en su desconocimiento espacio-temporal ni en las dificultades conceptuales de los universitarios con el razonamiento abstracto, sino en el poco interés que tienen por el conocimiento (agnosticismo) y su desprecio por el valor del esfuerzo. Las razones de esta actitud se pueden explicar, a largo plazo, por el proceso de Colonización y a corto plazo, por el impacto cultural del narcotráfico.
Desde la Colonia, la responsabilidad de la educación quedó en manos de la iglesia católica y según el filósofo Rubén Jaramillo Vélez, gran parte de nuestra dificultad para consolidar un sentido del deber tiene que ver con la difusión de las enseñanzas de esta institución. Él sostiene al respecto:
La iglesia católica, tan asidua en una predicación ordenadora del comportamiento social desde los templos, y encargada, no sin disputas ni forcejeos, de la tutela de la educación nacional hasta hace dos décadas, no se preocupó o no encontró una metodología para contribuir a desarrollar una civilización estatal o una comunidad civil. Lo que parece haber centrado la preocupación de la iglesia fue el desarrollo de la civilización católica y de la comunidad religiosa. Lo importante para la iglesia era hacer buenos católicos y eso no coincidía necesariamente con hacer buenos ciudadanos (8).
En el ámbito público, problemas éticos como la corrupción administrativa, la manipulación de las leyes por parte de las ramas de poder, la explotación laboral, la ineficiencia, la burocracia beben de todo este aprendizaje que empieza en la microesfera de la vida cotidiana. El narcotráfico es fruto de esta tradición pero a su vez, es un fenómeno que la refuerza. A partir de la década de los ochenta la obsesión por el dinero fácil, la trasgresión de las normas, la ostentación y el despilfarro conspicuo, la alta valoración de la violencia como mecanismo de relación social pasó de antivalores formales a valores legítimos.
El sacerdote jesuita Francisco de Roux se refiere al proceso acelerado de modernizaje sin modernización que ha vivido el país recientemente y a las consecuencias negativas de ello en términos de desarrollo ético
La secularización acelerada de la sociedad colombiana de los últimos veinte años es el cambio más importante del país en el último período. Pero, a mi juicio, este proceso sano ha conllevado un problema grave: durante este período se desvanece la moral religiosa y las gentes no han sido preparadas con una ética cívica que sustituya lo que antes se cumplió como mandamiento divino. De hecho lo que se ha dado es el secularismo. Es una sociedad que salta del institucionalismo católico a la anomia social sin haber conocido la secularización. Este problema parece estar en el núcleo de comportamientos anómalos peligrosamente diseminados en Colombia (9).
Para el antropólogo Cliford Geertz, el sentido común es la simple verdad de las cosas trasmitida históricamente dentro de un sistema cultural y el lenguaje es una de sus manifestaciones (10). Desde esta perspectiva el refranero popular refleja lo afirmado por Jaramillo y De Roux respecto de nuestro ethos cultural: el que peca y reza empata, el vivo vive del bobo, no hay que dar papaya sino aprovechar cualquier papayazo.
La mayoría de jóvenes que en estos momentos ocupa los centros educativos superiores nació en la década de los ochenta y vivió la contradicción de esas prácticas culturales, que se daban incluso dentro de la misma escuela y se evidenciaban a través de los medios de comunicación y un discurso educativo formal que los exhortaba a la paz y al cuidado del medio ambiente, por ejemplo.
El facilismo, la línea del menor esfuerzo, el plagio, la copia, considerar que una investigación consiste en bajar la información de internet y que el maestro tiene entre sus obligaciones arrastrar el promedio de los alumnos al final de semestre, son hábitos que provienen de ese clima laxo y doblemoralista en el que se socializaron y que no son responsabilidad exclusiva del relajamiento en la calidad educativa a la que ya se hizo alusión en este escrito.
De acuerdo con Alonso Salazar
Existe (en Colombia) un entorno cultural cuyos valores y prácticas individuales y sociales le han facilitado al crimen organizado expandirse y consolidarse. Diversos autores coinciden en afirmar que la mayoría de los males nacionales atribuidos hoy al narcotráfico son consecuencia de la ausencia de modernidad en nuestras costumbres e instituciones y de la falta de una ética ciudadana que regule nuestros comportamientos (11).
Hegel, citado por Jaramillo (12), sostiene que el principio rector de la modernidad es la subjetividad que comporta cuatro connotaciones: el individualismo, el derecho de crítica, la autonomía de la acción y la filosofía idealista, todas esta a su vez, características necesarias para el ser ciudadano. Paradójicamente, cuando el país estaba obnibulado ya por el esquema de vida fácil y ostentosa del narcotráfico a lo que se sumaron los nuevos bríos del esquema neoliberal y consumista de la Apertura Económica del presidente César Gaviria, un grupo de estudiantes de universidad privada inició un movimiento social a favor de una transformación constitucional que terminó materializándose en la creación de la Carta Magna de 1991 que instauraba en Colombia el Estado Social de Derecho y la democracia participativa.
La lucidez socialdemócrata de la Constitución, con sus mecanismos de participación pública y de protección a los derechos humanos, podría ser un determinante elemento de transformación de nuestra realidad inequitativa, de nuestro conflicto armado, de tantas y tantas desgracias, si estamos dispuestos a aprehenderla, antes de que otra posible reforma elimine su carácter pluralista y comunitarista.
El espíritu de democracia participativa de la Constitución tiene muchos y poderosos enemigos e infortunadamente, gran parte de los medios de comunicación trabajan para ellos y saben ejecutar sus órdenes a la perfección, lo que se vincula con otra reflexión kantiana: Los hombres salen gradualmente del estado de rusticidad por su propio esfuerzo, siempre que no se trate a propósito de mantenerlos artificiosamente en esa condición (13).
A la herencia católica, la degradación del sistema educativo, el impacto cultural del narcotráfico se le suman los pactos de conveniencia entre sectores políticos tradicionales, oligarquía, multinacionales e incluso paramilitares como tutores interesados en que la actual generación no piense por sí misma, para mantenerla alejada de la problemática nacional, distorsionarle la realidad y venderle incluso una propuesta de identidad juvenil, apolítica, consumista y superflua. Muchos jóvenes han respondido bien a este dopaje que recuerda la crítica que hacia la Escuela de Frankfurt sobre el papel de los medios al referirse a ellos como el nuevo opio de los pueblos:
Los medios forman una cortina de humo, un vapor que embrutece: la comunicación de masa conduce al silencio de las masas. Son el antifklärung, el sol negro de la modernidad: generalizan la ausencia de sentido crítico y de respeto por la verdadera cultura, engañando a los seres humanos (14).

Para llegar a la mayoría de edad
¿A quien le puede interesar en este país una juventud ciudadana crítica, activa, propositiva? No a los ‘tutores’ ya mencionados pero si a algunos sectores de la sociedad civil que trabajan por un país democrático pese ser constantemente invisibilizados por algunos medios. Se trata de organizaciones cívicas que tienen en común la defensa de los derechos humanos y el interés por hacer posible un estado social de derecho basado en la equidad, la justicia social y la paz (artículo 13 C.N) Negritudes, mujeres, indígenas, activistas por la diversidad sexual (LGTB), campesinos, entre otros, por el derecho a la vivienda, en contra de la impunidad de delitos de Estado o por la libre autodeterminación de los pueblos ¿quiénes pueden dar a conocer su acción social? Ellos mismos y los docentes universitarios, sobre todo los de ciencias humanas, que no estarían haciendo otra cosa que dar cumplimiento al artículo 41 de la Constitución que establece que
En todas las instituciones de educación superior, oficiales o privadas, serán obligatorios el estudio de la Constitución y la instrucción cívica. Así mismo se fomentarán prácticas democráticas para el aprendizaje de los principios y valores de la participación ciudadana.
De eso se trata. De que los jóvenes sepan que amparados en el artículo dos de la Constitución que “facilita la participación de todos en las decisiones que los afectan y en la vida económica, política, administrativa y cultural de la nación”, los ciudadanos podemos evitar, por ejemplo, que cada seis meses suba el precio de la gasolina. Que podemos vigilar y controlar la gestión política de los niveles administrativos por medio de las veedurías ciudadanas (artículo 270 C.N) Que en las zonas más golpeadas por la guerra existen comunidades de paz como la de San Francisco de Asís en Riosucio (Chocó) o la de San José de Apartadó (Antioquia) que optaron por rechazar la guerra sin recurrir a las armas, autoeducándose en valores y prácticas de convivencia ciudadana.
Nuevos tutores. Eso es lo que podemos ser los adultos de los jóvenes a partir de principios de convivencia armónica. Pero no se trata de darles fórmulas para pensar o imponerles preceptos sino de invitar a esta generación a razonar, decidir y obrar por sí mismos; a emanciparse de ese cerco que otros les tendieron pero ellos perpetúan. Algunos nos sentimos en deuda con ellos, al fin al cabo, son el resultado de la sociedad que les ofrecimos.
A decir de Kant, la libertad de hacer un uso público de la propia razón en todo respecto implica la salida del hombre de su condición de menor de edad de la cual él mismo es culpable (15).
Se trata sobre todo de difundir en los universitarios la idea de que autonomía no consiste en asumir un individualismo egocéntrico sino en conectar la subjetividad con el entorno. Si se piensa críticamente frente a lo que acontece, se asume una postura al respecto y se comparte con otros las ideas propias, se está dando el primer paso para generar acciones ciudadanas.

Notas:
1 LAMUS Cañabate, Doris: Formación ciudadana en contextos adversos. Revista Temas sociojurídicos. Universidad Autónoma de Bucaramanga, UNAB.
2 Loc. cit.
3 COSER, Lewis: Instituciones voraces. Fondo de Cultura Económica. Méjico, 1974.
4 OSPINA William: ¿Dónde está la franja amarilla? Editorial Norma, Bogotá,1999, pp. 6 y 7.
5 BAHAMÓN SERRANO, Paloma y MENDOZA, Adaulfo Enrique: Representaciones de ciudadanía en estudiantes de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, 2007.
6 MOLINA, Gerardo: Universidad estatal o universidad privada. Citado por BAHAMÓN y MENDOZA, op. cit.
7 Los anteriores ejemplos son tomados de experiencias vividas en el aula de clase.
8 JARAMILLO, Rubén: Moralidad y modernidad en Colombia. En: Documento tres de la Colección de documentos de la Misión Rural, Colombia 1998, p. 53.
9 DE ROUX, Francisco: El precio de la paz en el vacío ético y social. Revista de la Universidad de Antioquia número 210, oct-dic de 1987, p. 12.
10 GEERTZ, Cliford: Conocimiento local. Editorial Paidós, Buenos Aires, 1994, pp. 93.109.
11 SALAZAR, Alonso: el impacto cultural del narcotráfico. En Revista Bitácora. Red de Solidaridad Social. Agosto de 1998., p. 36.
12 JARAMILLO, op. cit., p. 34.
13 KANT, Emanuel: ¿Qué es la Ilustración?, p. 3.
14 MAIGRET, Eric: sociología de la comunicación y de los medios. Fondo de Cultura Económica, México 2003. capítulo 4: la Escuela de Frankfurt y la teoría de la cultura de masas, p. 111.
5 KANT, op. cit., p. 1.



BIBLIOGRAFÍA
BAHAMÓN SERRANO, Paloma y MENDOZA Enrique: Representaciones de ciudadanía en estudiantes de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, 2007. Documento Inédito
Constitución política de Colombia.
COSER, Lewis: Instituciones voraces. Fondo de Cultura Económica. México, 1974.
DE ROUX, Francisco: El precio de la paz en el vacío ético y social. Revista de la Universidad de Antioquia número 210, oct-dic de 1987.
GEERTZ, Cliford: Conocimiento local. Editorial Paidós, Buenos Aires, 1994.
JARAMILLO, Rubén: Moralidad y modernidad en Colombia. En: Documento tres de la Colección de documentos de la Misión Rural, Colombia 1998.
KANT, Emanuel: ¿Qué es la Ilustración? Koenigsberg, 30 de septiembre de 1784. Traducción de Rubén Jaramillo Vélez para la revista de la Universidad Externado de Colombia.
MAIGRET, Eric: sociología de la comunicación y de los medios. Fondo de Cultura Económica, México 2003.
MOLINA, Gerardo: Universidad estatal o universidad privada. (Sin más información)
OSPINA William: ¿Dónde está la franja amarilla? Editorial Norma, Bogotá, 1999.
SALAZAR, Alonso: el impacto cultural del narcotráfico. En Revista Bitácora. Red de Solidaridad Social. Agosto de 1998.

9 comentarios:

franki llanos dijo...

la educación cívica es para los universitarios lo que el chicle para las vacas

Armando fukuyama dijo...

los profesionales tienen fecha de vencimiento???

augusto mena dijo...

la mayoría de edad como idea-concepto es asimilable a la mayoría de tamaño. O sea, la mayoría de edad se logra de la misma manera en que un enano puede obtener su mayoría de estatura. Siempre hay zancos.

ximena grisales dijo...

el exito de los académicos radica en creer a todos los demás estúpidos e incapaces

gustavo ferreira dijo...

-yo si creo en la cultura.
Dijo el profesor mientras tocaba a su alumna.
Oley Fgalenkou.

Anónimo dijo...

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Anónimo dijo...

きこもりのオタクがいきなりモテた 秘密の恋愛法則を今だけ限定公開

José Horacio Rosales Cueva dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Tomás Carpio dijo...

¡Jo! Ahora no se qué edad tendré o llegaré a tener... He ahí el círculo.