domingo, 30 de diciembre de 2007

ENTRAR EN LA LENGUA, ENTRAR EN LA CULTURA

Jardines del Palacio Pitti, Florencia. Foto: Edgar Rosales


Entrevista con Evelio Cabrejo Parra, psicoanalista y lingüista, director adjunto del Departamento de formación e investigaciones lingüísticas de la Universidad de París, Máster en lingüística y filosofía de la Universidad de La Sorbona.




El Primer Taller de formación de lectores y lectoras para la primera infancia, organizado por Dirección cultural y la Especialización en semiótica y pedagogía de la lengua materna de la Escuela de Idiomas UIS, propició un espacio de reflexión en torno a la lectura, “tal vez el único lugar donde la libertad todavía es posible”. Conversamos con Evelio Cabrejo, quien ha realizado numerosas publicaciones sobre el lenguaje en los niños.




Claudia Mantilla: ¿En qué consiste la adquisición del lenguaje?
Evelio Cabrejo: De la misma manera que un ser humano se constituye morfológicamente y corporalmente como resultado de una serie de procesos biológicos, el psiquismo humano es el resultado de una construcción. La psiquis, el alma humana, se construye pero, uno no la ve con los ojos del cuerpo, hay que verla con los ojos del espíritu. La lengua es un conjunto de operaciones mentales muy abstractas. Aprender una lengua es apropiarse de esas operaciones que constituyen al sujeto. Entrar en la lengua es entrar en la cultura, salimos del vientre de la madre para caer en el vientre de la lengua y permanecemos allí porque la lengua se transmite de generación en generación, es un patrimonio inmortal.


C.M: ¿Cómo alimentar la capacidad de escucha desde la primera infancia?
E.C: Escuchar es una cualidad muy importante en las relaciones humanas. Cuando uno está en posición de escucha quiere comprender algo, hay una intencionalidad. La lectura en voz alta viene a integrarse en ese proceso. Si en el día tomamos un libro y le leemos al bebé, el niño entra en un momento pleno de libertad, él es quien está escuchando y como la prosodia de la lengua se instala muy rápido y hay ciertos ritmos de ciertas palabras que están contenidas desde los primeros meses en el cerebro del bebé, al leerle permitimos que entren en movimiento los ritmos que están en su espíritu. De ahí que el libro empiece a confundirse con su origen porque, libro viene del latín liber que es la misma raíz de libertad, leer es dar la posibilidad al niño de escuchar, es un símbolo de libertad psíquica.


C.M: ¿Cuál es la mejor manera de leerle al bebé?
E.C: Leer sin pedir que diga algo, al niño se le lee y se sabe que está escuchando, la voz humana empieza a ser captada por todo feto a partir del cuarto mes de gestación -si no tiene problemas auditivos- , todo niño al nacer es capaz de distinguir la voz de la madre de todas las otras voces que lo rodean, lo cual es una operación muy importante. Como ya es sensible a la voz, hay que darle voz a cada texto y recordar que cada autor tiene una música diferente, un estilo propio, porque los niños son muy sensibles a esas diferencias. Hay que leerle al bebé no para hacer futuros intelectuales sino para alimentar competencias naturales.


C.M: Usted afirma que el primer libro es el rostro de la mamá, ¿quiere decir esto que, además de la voz, entran en juego los gestos?
E.C: Absolutamente. El ser humano comienza a construir significado por la entonación de la voz y todo lo que transmite el rostro. El bebé es muy sensible a la entonación, la voz se inscribe en el espíritu del bebé. Hacia los cuatro meses en toda cultura, cuando el bebé ve a una persona que no conoce gira la cabeza hacia otro lado, mira y no mira, es un jueguito “como que sí como que no”. Quiere decir que hay un rostro bien instalado en el espíritu del niño y le permite hacer una diferenciación. Es por eso que la voz y el rostro son los dos primeros libros que todo ser humano comienza a leer antes de llegar a la escuela a leer los libros que tomará con las manos.


C.M: ¿Por qué es importante leerle a los niños, incluso cuando están en el vientre de la madre?
E.C: Todo ser humano aprende una lengua porque al nacimiento tiene la percepción categorial, es decir, hay una diferenciación mínima, el adulto distingue palo y malo semánticamente pero, el niño lo distingue por el sonido, el niño es un músico, tiene una precisión absoluta y antes de construir significados semánticos como un adulto, es sensible a todo lo que es musical. Cuando el niño entra en el balbuceo y empieza a producir las primeras sílabas, ta, ta, ma, ma, entra en la lengua. La música de la lengua y la poesía vienen de la misma matriz simbólica. Por eso, antes que dar la gramática explícita a los niños, hay que contarles cuentos, porque en el mínimo cuento está presente toda la lengua.


C.M: ¿Cuál es el libro ideal para el bebé?
E.C: Son libros que están construidos utilizando la música del balbuceo. Por ejemplo, “¿Dónde está Juan Perol, el caracol?”, hay una música entre Perol y caracol, es la misma sílaba repetida a una cierta distancia, eso crea la poesía, allí se entrega al bebé toda la música de la lengua. “Pasaré por delante de esta flor tan elegante”, si traduzco en francés la rima se pierde, no se puede traducir, hay una música propia de cada lengua. A mí me gustaría que se produjeran más libros de ese tipo, porque utilizan las competencias del bebé y las llevan más lejos y, permiten entrar en la poesía, en la música, en las complejidades de la lengua. Eso es lo que quiere decir leer en voz alta a un niño, saber cómo se alimentan ciertas competencias del niño que le permiten entrar bellamente en la cultura.


C.M: ¿Cómo concibe una biblioteca para bebés?
E.C: Debería tener un pequeño espacio con cojines, con libros a 20 cms de altura, donde las madres puedan estar con los niños, tomar los textos, leerles y acariciarlos lingüísticamente. Hay que transformar las bibliotecas actuales, las bibliotecas tienen que ir a buscar los lectores. Modificar la relación con el libro antes de llegar a la escuela.


C.M: “La pequeña historia de los bebés y los libros” es un texto que el gobierno francés regalará a las madres que acaban de dar a luz y, en el que usted participó, ¿cómo nació esta idea?
E.C: Es un libro que escribimos en compañía de la psiquiatra francesa María Bonafé, resultado de 25 años de investigación, un libro pensado para la Asociación de Acciones Culturales contra las Segregaciones y Exclusiones, porque puede ser una fuente de placer para muchas personas pero, también una fuente de humillación y sufrimiento para otras. Quisimos abordar el problema y pensamos que la lectura en voz alta es una manera de indicar al bebé que hay significado en los textos. Los niños que no descubren a tiempo que el texto tiene significado tendrán un acercamiento tormentoso al libro, un sufrimiento absoluto. Pero, si hay una lectura en voz alta, una entrada placentera y libre en la lengua y en la cultura, seguramente el destino de ese sujeto será diferente.


C.M: En sociedades multiculturales donde hay diversidad de lenguas, ¿de qué manera la lectura puede generar espacios de comunicación y cooperación?
E.C: En Nueva Caledonia encontré 23 lenguas, además de los Caldoches están los Canac que son 23 comunidades y, en cada valle hay una lengua diferente, entonces comprendí el problema político de la isla, cuando alguien intenta dialogar con la metrópoli (con Francia) lo asesinan porque, es imposible que 23 comunidades que no se hablan entre sí se pongan de acuerdo para crear un pacto político de independencia. Eso me traumatizó y propuse buscar en cada lengua dos cantos de cuna para crear un libro ilustrado para los niños de Nueva Caledonia, una unión simbólica al menos. Me gustaría hacer algo similar en Colombia, un acercamiento a nuestras lenguas indígenas y al patua porque, las lenguas son como los seres humanos, tienen un alma que pide ser reconocida.


Claudia MANTILLA DURÁN, Comunicadora Social, Coordinadora Grupo Radio UISemisoras@uis.edu.co. Estudiante-investigadora de la maestría en semiótica.


Tomado de Cátedra Libre, año 11, diciembre 2007, Universidad Industrial de Santander:

3 comentarios:

filosofa inquieta dijo...

soy una estudiante de filosofía de la uis y quiero saber porqué hay algunos profesores que dicen que la semiotica es una farsa???????
Me toca conservar el anonimato para que no me vayan a cojer entre ojos luego.

Anónimo dijo...

jajajaja preguntele a los profesores de filosofía de la uis que deben ser terribles para coger entre ojos a alguien que pregunta por las razones de validez de sus argumentos. atte. Piedad

Cathy dijo...

Esta ebtrevista es muy interesante, pero no es semiótica propiamente dicho, pero entiendo que en este blog se pubican cosas relacionadas con la semiótica. ¿Podrían publicar algo sobre semiótica y fotografía o semiótica y cine?